viernes, 14 de mayo de 2010

¿Cómo Elegir un Jardín Infantil o Sala Cuna?



Se considera sala cuna y jardín infantil a todo establecimiento que reciba durante el día a niños y niñas desde los 84 días hasta la edad de su ingreso a la Educación General Básica y les proporcione atención integral que comprenda alimentación adecuada y educación correspondiente a su edad.
Los jardines infantiles están divididos en diferentes niveles, según la edad que tengan los párvulos:

                                       Sala Cuna: 
>> menor – desde los 84 días hasta 1 año
>> mayor – desde 1 año hasta 2 años

                                      Nivel Medio:
>> menor – desde los 2 años hasta los 3 años
>> mayor – desde los 3 años hasta los 4 años

                                      Transición:
>> primer nivel (pre-kínder) – desde los 4 años hasta los 5 años
>> segundo nivel (kínder) – desde los 5 años hasta los 6 años 
En este nivel, los niños comienzan a asistir a escuela municipalizadas o a colegios.


Mamá y papá, para elegir un jardín infantil o sala cuna debes considerar:

      1.    La infraestructura
Es importante poner atención en la iluminación, los servicios de higiene, la calefacción del recinto, el sistema de ventilación, los patios y las condiciones de seguridad para los párvulos.

     2.   El equipamiento y el material didáctico
Las aulas y espacios educativos deben ser acogedores, decorados y que se encuentren a la altura de los párvulos. Además, debe existir material didáctico seguro y suficiente que estimule todas las áreas de desarrollo y crecimiento de los niños.

    3.    El personal
El jardín debe contar con una directora, educadoras, técnicos de aula, manipuladora de alimentos y auxiliar de servicios menores. El establecimiento educacional podrá contar, además, con nutricionistas, enfermeras, pediatras, sicólogos u otros profesionales. Los padres pueden y deben solicitar al establecimiento los documentos que certifiquen los títulos y estudios correspondientes del personal.

   4.     El proyecto educativo
Éste debe contemplar la misión del establecimiento, sus objetivos y metas, sus normas y organización, un sistema de evaluación de aprendizaje de los párvulos y la participación de la familia, la cual es fundamental en el proceso de crecimiento del niño y la niña.

  5.      Empadronamiento
En caso de que el jardín infantil o la sala cuna sean privados, los padres deberán solicitar el empadronamiento del establecimiento, a fin de garantizar la calidad del servicio que recibirán los párvulos. 




Mamá y Papá
JUNJI quiere entregarte
 algunos consejos para que tu hijo o hija entre feliz y seguro al jardín infantil.




  • Considere que cada niño o niña es diferente y que su proceso de adaptación puede ser más lento de lo esperado. Su hijo o hija puede reaccionar de distintas maneras frente al ingreso al jardín.
  • Póngase en el lugar del niño o niña y acoja sus sentimientos. Él o ella se sentirán más tranquilos si sienten que usted entiende su pena, su angustia y también su alegría.
  • Es fundamental establecer un buen vínculo con el personal que trabajo en el jardín infantil. Debemos darles a conocer características importantes del niño o niña.
  • El que la educadora y las técnicas lo conozcan beneficiará su proceso de adaptación, sobre todo si tiene algún problema de salud que requiera un mayor atención.
  • Visite el jardín infantil con su hijo o hija unos días antes del primer día de actividades para familiarizarse con las instalaciones y el personal. Eso le dará la oportunidad de identificar más rápidamente el lugar y las personas. Recuerde que el jardín es un lugar abierto para las familias.
  • Infórmese sobre qué actividades realizará su hijo o hija, cómo funciona el jardín infantil, quiénes trabajan en él y cuál es la función de cada uno de ellos.
  • Comuníqueles a las educadoras y las técnicas sus inquietudes, dificultades o sugerencias.
  • Converse con su hijo sobre el jardín, explíquele que en él podrá aprender y conocer a otros niños y niñas con quienes jugar.
  • Al entrar al jardín infantil muchos niños y niñas sienten algo de tristeza por salir del hogar, dígale que estará algunas horas en el jardín y que pronto lo irá a buscar para llevarlo a casa.
  • Permita que su hijo o hija lleve al jardín un objeto con el que tenga un vínculo afectivo, como por ejemplo, su juguete preferido o su tuto.
  • Si su niño ya ha ido al jardín, o bien, si va por primera vez, ayúdele a adaptarse al cambio ordenándole su horario. Establezca las horas de levantarse, de vestirse, de ir al jardín, de jugar y de dormir. El tener horario también beneficiará a la familia.
  • Cada vez que converse con su hijo o hija, hágalo de manera cálida, inclínese para mirarlo a los ojos y use un tono de voz suave.

martes, 11 de mayo de 2010

Cómo Hablar con los Niños acerca del Terremoto

La psicóloga Paula Errázuriz, nos explica que después del terremoto, muchos niños están asustados y tratando de entender lo ocurrido. Y a continuación, plantéa algunas sugerencias acerca de cómo los padres y los/ las profesores(as) pueden conversar acerca del tema con los niños:

  • Trate de promover un ambiente de confianza en el cual los niños se sientan cómodos para hacer preguntas. Puede comenzar el diálogo planteándoles “¿Hay algo que te preocupa o que yo pueda ayudarte a entender sobre el terremoto?”. Es mejor no presionar a los niños a hablar si no quieren hacerlo.
  • Dé explicaciones que los niños puedan entender según su edad.
  • Esté dispuesto a repetir la misma información y explicaciones muchas veces si los niños lo requieren.
  • Dé a los niños respuestas sinceras a sus preguntas. No invente cosas para dejarlos tranquilos. Trate de calmar a los niños, pero sin hacer promesas poco realistas. Les puede decir que están seguros en su casa o colegio, pero no les prometa que no habrá otro terremoto.
  • Reconozca y valide lo que los niños piensan y sienten. Hágale saber a los niños que sus preguntas y preocupaciones son importantes y apropiadas. Se les puede decir algo como: “Es normal que tengas un poco de miedo. Sin embargo, yo estoy aquí para cuidarte, para que hablemos y ayudarte a que te sientas mejor.”
  • Ayude a los niños a expresarse. Algunos niños pueden no querer hablar sobre sus temores, lo que piensan y sienten; pueden preferir expresarse a través de dibujos, jugando o escribiendo. Puede ayudar a los niños a expresarse diciéndoles algo como “¿Puedes hacer un dibujo sobre lo que sucedió y contarme una historia?”
  • Dígale a los niños que muchas personas están ayudando a quienes fueron afectados por el terremoto. Esta es una buena oportunidad para contarles que, cuando ocurren cosas que dan miedo, hay muchas personas que quieren y pueden ayudar. 
  • Mantenga las rutinas diarias. Los niños se sienten seguros y protegidos al tener una rutina y estructura predecible.
  • Evite que los niños vean y escuchen muchas noticias e imágenes sobre el terremoto, ya que pueden aumentar su confusión y temor.
  • El aumento en los dolores de cabeza o de estómago puede ser una señal de que los niños se están sintiendo estresados o sobrepasados.
  • A pesar de que la mayoría de los niños pueden sobrellevar adecuadamente situaciones difíciles como un terremoto, algunos niños y adultos pueden necesitar ayuda de un profesional de salud mental. Si está preocupado por cambios en la conducta o el estado de ánimo de algún niño, consulte con un psicólogo o médico.